Nos encanta leer acerca nuevos equipos fotográficos y nuevas técnicas que podemos emplear con nuestras adquisiciones. Tendemos a ponerle mucha atención a lo que va a influenciar en el resultado y sin embargo, descuidamos unos aspectos claves al momento de hacer la sesión…precisamente por inconscientemente deslizar las previsiones por la acción. No obstante, ¡las previsiones no tomadas suelen ser los obstáculos por los cuales no llevamos a cabo cierto tipo de fotografía o viaje! Y ya faltaba en este blog un artículo acerca de las tarjetas de memoria, invaluables dispositivos que nos permiten hacer una cantidad de fotografías inimaginable para nuestros predecesores. Acompáñame a lo largo de este texto para que descubras la importancia y la manera de escoger tu próxima tarjeta.

Importancia de las tarjetas de memoria para un fotógrafo

En todos los artículos e informaciones de fotografía que hablan sobre consejos o advertencias para realizar sesiones fotográficas (incluso en los de este blog), mencionan las famosas tarjetas de memoria. Por si eres súper nuevo en el mundo de la fotografía, te explico brevemente de qué se tratan: las tarjetas de memoria son chips de almacenamiento de datos, los cuales nos permiten guardar mucha más información de la que podemos guardar (por lo general) en otros tipos de dispositivos. Funcionan de la misma manera en cámaras, celulares, computadoras, tabletas y demás…simplemente que para los fotógrafos es un elemento clave para trabajar.

Las tarjetas de memoria son vitales para los fotógrafos porque en ellas puedes depositar todas las fotos que quieras, según su capacidad de almacenamiento, justo después de presionar el obturador. Y de hecho muchas cámaras no pueden funcionar sin este pequeño soporte. Es por eso que son tan importantes para cualquier usuario de una cámara fotográfica.

tarjetas de memoria© Alejandro Gómez – Flickr.com

Adicionalmente, tienen unas características particulares que nos agrandan o achican las posibilidades de tomar cantidades masivas de imágenes o de video, para posteriormente elegir las mejores y guardarlas en un computador u otro dispositivo. Pero eso sí: no todas las tarjetas son compatibles para los mismos equipos, no todas tienen las mismas capacidades o la misma calidad. Vamos a ver entonces, cuáles son las características que debemos tomar en cuenta al momento de adquirir una de estas tarjetas.

¿Qué debemos tomar en cuenta al momento de adquirir tarjetas de memoria?

Compatibilidad entre la cámara digital y la tarjeta de memoria. Bien, lo primero que vamos a tomar en cuenta es la compatibilidad de nuestro equipo con ciertas tarjetas de memoria. Sí, efectivamente: no todos los chips son soportados por tu cámara fotográfica, por lo que es menester que revises las instrucciones y las especificaciones de tu cámara antes de salir de casa o antes de acceder a un computador para realizar tu compra en línea.

Generalmente, los indicadores de la compatibilidad de la tarjeta se reducen a la velocidad y a la capacidad máxima que aceptan. El formato o el tamaño también es un elemento a considerar, pero por lo general las dos primeras características bastan para saber si el soporte es compatible o no. ¡No vayas a echar el dinero por el drenaje! Asegúrate de que estás haciendo una compra concienzuda, ya que las tarjetas de memoria no son tan económicas como nos habríamos podido imaginar. Algunas pueden estar en menos de 10 dólares, pero otras pueden costar hasta 50 dólares.

Tipos de tarjetas de memoria. Existen muchos tipos de tarjetas de memoria y básicamente, si lees las especificaciones de la cámara, tendrás conocimiento de los tipos que son compatible. Pero más allá de eso, es necesario construirnos una base para ir a comprarlas. La mayoría de las cámaras digitales utilizarán tarjetas tipo SD (Secure Digital), pero otras cámaras un poco más viejas pueden usar otros tipos por lo que te reitero que revises el manual antes de realizar una compra impulsiva.

tarjetas de memoria© Daniel Sancho – Flickr.com

Actualmente existen versiones mejoradas de las SD, y estas son las SD High Capacity (SD HC). No quiere decir que las SD sean malas, sino que simplemente han sido refinadas. Independientemente de esto, puede ser que tu cámara permita la introducción de este último tipo de tarjeta, ¡lo cual sería estupendo!

Velocidad de la tarjeta de memoria. Cuando hablamos de la velocidad de una tarjeta de memoria, nos referimos a cuánto tarda la tarjeta de memoria en escribir la información que acabas de plasmar (una fotografía o un video en este caso) y cuánto tarda en ser leída por la cámara fotográfica (para ver el contenido en playback, por ejemplo). Esta característica debes tenerla en cuenta si piensas utilizar la modalidad de disparo de ráfaga, la grabación de video en formatos superiores a HD, y las fotografías en formato RAW.

Bien, digamos que es muy importante tener en cuenta la velocidad de las tarjetas de memoria al momento de aprovechar al cien por ciento las capacidades de tu cámara digital. Si tienes en mente realizar proyectos mucho más ambiciosos y tu cámara te lo permite, no dudes en adquirir una tarjeta de memoria SD HC. Estas, como te dije, se la ve mejor que las SD en los casos en donde el usuario demanda mucho de su equipo.

Lo que también es importante resaltar son las velocidades de referencia para este tipo de tarjetas, porque es muy fácil tener en mente que debemos comprar una tarjeta de memoria rápida…pero, ¿cómo sabemos que una memoria es rápida? Bien, vale decir que para ambos tipos de tarjetas (SD y SD HC) se mide de forma distinta.

Las tarjetas de memoria SD se adquieren con base en el conocimiento de la velocidad máxima de escritura y lectura. La tarjeta de memoria SD más débil tendrá aproximadamente 2MB/s de lectura y escritura máxima; por otro lado, las tarjetas de memoria SD HC, vienen divididas en clases: Clase 2, Clase 4, Clase 6, Clase 8 y Clase 10. Y las mediciones se realizan con base en la velocidad mínima de escritura y lectura. La tarjeta de memoria SD HC de clase 2 tendrá una velocidad mínima de 2MB/s, la de clase 4 tendrá 4MB/s y así sucesivamente.

Esa es una de las principales ventajas de las tarjetas SD HC frente a las SD. En las primeras, vamos a saber cuál es la mínima velocidad en la que pueden trabajar, pero es posible que lo hagan más rápido. En cambio, en las segundas, sabremos la velocidad máxima que les tomará trabajar, pero puede  que trabajen a velocidades inferiores.

Capacidad de la tarjeta. La capacidad de almacenamiento es probablemente el principal factor que tenemos en cuenta al momento de adquirir tarjetas de memoria y a pesar de saber todo lo descrito en este artículo, es probablemente una de las características que lógicamente influyen sobre nuestra compra. Estas tienen un rango de capacidades desde 1 GB hasta 128 GB, dependiendo del tipo de tarjeta. Para considerar cierta tarjeta de memoria, asegúrate de informarte bien cómo funciona el “peso” de cada tipo de archivo multimedia.

Por ejemplo, ten en cuenta que el peso de las fotografías depende mucho de su resolución. Por ejemplo, si vamos a hacer fotografías en formato JPEG a 8 megapíxeles, ocuparemos más o menos 3MB de espacio. Puedes calcular entonces todo el espacio necesario para almacenar fotografías en formato RAW, ¿no? ¡Mucha, mucha capacidad!

Y por cierto, si no estás muy claro en cuánta capacidad de almacenamiento necesitas todavía, las equivalencias básicas son estas:

1 Megabyte (MB) equivale a 1000 Kilobytes (KB)

1 Gigabyte (GB) equivale a 1000 Megabytes (MB)

1 Terabyte (TB) equivale a 1000 Gigabytes (GB)

1 Fotografía en JPG equivale APRÓXIMADAMENTE a 3MB si tiene una resolución mayor a 1024 x 768 píxeles.

1 Fotografía en formato RAW equivale APRÓXIMADAMENTE a 22 MB en un sensor de 21 megapíxeles.

NOTA: Te reitero que estos pesos son una mera referencia, por lo que te tocará comprobar por ti mismo/a el peso de tus fotografías.

Marcas. Si has subestimado el tema de las tarjetas de memoria, probablemente has pasado por alto las diferentes marcas que hay en el mercado. Hay buenas y malas (como en todo, y hay económicas y caras. Te sugiero entrar a foros por internet o preguntarle a tus colegas cuáles son sus preferidas antes de ir a comprarte una, sobre todo si vas a optar por una marca que desconoces totalmente.

En esta variante también tenemos el precio: el precio de las tarjetas de memoria varía mucho según la marca y según su capacidad, sobre todo. Una tarjeta de 64 GB de almacenamiento puede costarte algo alrededor de los 20 o 25 dólares. Asimismo, una tarjeta de 128GB cuesta unos 40 o 50 dólares, siempre dependiendo de otros factores.

A pesar de todo lo que hemos hablado, lo cual debes tener claramente en cuenta, no hay razón para obsesionarse con la capacidad o velocidad de la tarjeta, ya que este tipo de factores avanza demasiado rápido para nuestro propio bien. Es decir, pasa lo mismo que sucede con los artefactos tecnológicos: cada vez que compramos lo más nuevo, ya en seis meses hay algo mucho más nuevo e innovador. Así que nos vale mentalizarnos con esto y no depender tanto de estas características.

¿Cuál puede ser una recomendación general? La recomendación general que se le hace a los fotógrafos profesionales es adquirir tarjetas de memoria que no sean excesivamente grandes, pero siempre que sea más de una. ¿Por qué? Pues estos pequeños chips, como podrás ver, son muy fáciles de perder gracias a su tamaño. Si no tienes cierta organización o cierta dinámica para cuidar los equipos fotográficos, cuidar la tarjeta te puede resultar un poco complicado. En todo caso, lo mejor que puedes hacer es adquirir varias con almacenamiento moderado. De esta forma, si pierdes o rayas una, no será tanto dinero arrojado en la basura y no será tanta la cantidad de archivos perdida.

tarjetas de memoria© Paul Hudson – Flickr.com

Otra cosa que debes hacer es no depender por completo de las memorias. Actualmente, existen muchísimos mecanismos para guardar fotografías: discos duros, discos externos, pendrives, redes sociales, galerías en línea… y probablemente me esté faltando una. Lo cierto es que dado que las tarjetas de memoria no solo pueden perderse, sino que también pueden dañarse (por diferentes motivos), entonces lo mejor que podemos hacer es mantener nuestros archivos guardados y esparcidos en todos nuestros dispositivos de almacenamiento. ¡Nunca se es demasiado precavido!

Pero aparte de entender cómo funcionan las tarjetas de memoria, es necesario aprender cómo podemos cuidarlas. Aquí te voy a dar una serie de consejos sencillos para hacerlo.

Consejos para cuidar tus tarjetas de memoria

Almacénalas en un lugar seguro. Lo ideal es que tengas un estuche o bolso especial para guardar tu equipo fotográfico: un lugar exclusivo para todo lo que tenga que ver con tu trabajo fotográfico: memorias, lentes, la cámara, filtros, batería, cargador, entre otros. Sin embargo, los que somos más desorganizados podemos optar por tener un bolsito para cada cosa. Las tarjetas de memoria deben estar almacenadas en un sitio donde primero, no se rayen; segundo, que no se salgan y tercero, en un lugar que no se mojen o caigan en ambientes abruptos. Una sugerencia es buscar un estuchito pequeño y colocarlo dentro del bolso del equipo fotográfico. De esta forma, no podrán “escaparse” ni ensuciarse con nada.

No borres fotografías directamente en la cámara. A menos que se trate de una “emergencia” por falta de almacenamiento y necesitas aligerar el espacio para hacer unas fotografías más en esa sesión, lo mejor es que no borres fotografías directamente de la memoria pues esto reduce su vida útil. Es decir, que se puede ir deteriorando con mayor velocidad si hacemos un sistema de “foto que no me gusta, foto que borro”. ¿Solución? Simplemente descarga TODAS las fotografías de las tarjetas de memorias y bórralas desde el computador. Incluso este sistema es más práctico ya que siempre estarás vaciando la memoria completamente, para trabajar en otra sesión fotográfica que amerite todo el espacio.

Expúlsala correctamente de tu computadora. Esto realmente aplica a cualquier tipo de dispositivo de almacenamiento que estés pensando en introducir en tu ordenador: asimismo, las tarjetas de memoria deben ser expulsadas antes de sacarlas de la ranura. De lo contrario, podrías producir errores en los archivos o algo peor: dañar la estructura de la tarjeta. Adicionalmente te recuerdo que tengas mucho cuidado al sacarla y que uses de manera adecuada los adaptadores.

No la fuerces. Te recuerdo que con el mínimo daño físico, una tarjeta de memoria puede sufrir un destino irreversible. Al sacarla o introducirla en el computador o en la misma cámara, no intentes forzarla. Intenta con suavidad varias veces hasta que puedas lograrlo. Muchas veces requeriremos un sencillo empujón o unos dedos más delgados. Asimismo, no la intentes agarrar con pinzas ya que podrías rayarle partes vitales.

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