Una fotografía excepcional es aquella que nos transmite una sensación difícilmente obtenida de una imagen estática. Es decir, ¿cómo puede un simple encuadre hacernos sentir algo distinto? De la misma forma en la que un cuadro nos puede provocar emociones tan fuertes como el llanto o la ira. En fotografía sucede lo mismo, pero en este caso, no solo querremos hacer que la composición de tu imagen se vuelva más poderosa para los espectadores, sino que también te permita retratar algo muy difícil de retratar en plena inmovilidad: el movimiento. Si te gusta experimentar con el dinamismo en tus fotografías, no te puedes perder los pasos para congelar el movimiento de los cuales hablaremos hoy. Asegúrate de quedarte hasta el final para llevarte un tutorial completo. ¡Acompáñame!

Modos de disparo en la cámara: Importante

Antes de ir con los pasos para congelar el movimiento, debemos tener conocimiento de cómo funcionan los modos de disparo de nuestras cámaras fotográficas. En este caso, vamos a utilizar tres de los modos: el A, el S y el Manual.

Modo de prioridad de apertura (A o Av): en este modo de disparo podemos ajustar la apertura como creamos conveniente. Lo bueno de esta función es que la cámara se programa para ajustar la velocidad de obturación de acuerdo a la apertura que elijas. La idea de este modo es que tengas la opción de decidir cuál va a ser la profundidad de campo.

Modo de prioridad de velocidad (S): este de todos los modos de disparo es el que mejor te va cuando quieres intentar capturar el movimiento de una manera específica. Puedes programar una velocidad baja para hacer barridos, pintura con luz, o capturar rastros de estrellas, por ejemplo. Es la que mejor va cuando quieres hacer énfasis en que el sujeto u objeto están deslizándose a través del encuadre; la velocidad alta será para cuando quieras congelar los elementos en pleno movimiento. En los deportes o en la fotografía de animales se utiliza mucho esta prioridad alta. Recuerda que una velocidad baja recogerá más luz y una velocidad alta, recogerá menos.

Modo manual: el modo manual es todo lo contrario al modo automático. Es el que te permite modificar cada uno de los valores técnicos de tu cámara. Sin embargo, las cámaras réflex digitales poseen un fotómetro, el cuál es capaz de avisarte de algunas de lo que puedes estar haciendo mal. Por ejemplo, te dirá algo tan sencillo como si la cámara está derecha o no.

Si quieres saber más sobre los modos de disparo, asegúrate de acceder a este link.

¿Cómo se congela el movimiento en una fotografía?

Congelar el movimiento no es tarea fácil y en este caso, requiere algún mínimo de parámetros técnicos por parte de tu cámara para hacerlo. ¿Cuáles? ¡Habría que practicar con la cámara!

Lo cierto es que a pesar de que hay diferentes pasos para congelar el movimiento, dependiendo del método que usemos, una de las cosas que sí debemos tener en cuenta es definitivamente la composición en estos casos. Muchos fotógrafos olvidan que la composición en movimiento es sumamente importante: probablemente la posición o gesto del centro de interés congelado nos diga mucho sobre el movimiento, pero si la composición es pobre, no habrá mucho que hacer con esa información.

congelar el movimiento© Noah_Diamond – Flickr.com

La composición en el movimiento generalmente se diferencia de la composición normal, ya que la misma debe ofrecer algo de dinamismo: es decir, los elementos centrales o importantes de la fotografía no suelen estar en el centro de la foto, sino más bien “entrando” o “saliendo” de ella. Y sí, es cierto, ante tanto apuro por tomar una fotografía de un objeto en movimiento que no podemos controlar (como un auto, motocicleta, avión, ave, animal corriendo, etc.), es difícil determinar la composición. Es por eso que la fotografía en movimiento debe practicarse mucho y además, el fotógrafo debe tener paciencia…mucha paciencia. Hasta que por fin, se logre retratar el centro de interés.

Hay muchas maneras de componer el movimiento en las fotografías: barridos fotográficos, zooming,… Sin embargo, hoy solo vamos a explorar el paso a paso para detener a un objeto o sujeto en pleno movimiento.

Pasos para congelar el movimiento mediante la configuración de la apertura

En este caso, vamos a depender del modo de disparo “Prioridad de Apertura”, señalado generalmente por una letra “A” o por las letras “Av”. Esto va a permitir que podamos configurar la entrada de luz al sensor (precisamente la apertura del diafragma) Al hacer esto, la velocidad del obturador podrá ser automatizada a velocidades veloces, por lo que será más fácil congelar el movimiento.

El problema que surge al utilizar este modo de disparo es que la gran parte de la fotografía estará desenfocada, gracias a la poca profundidad de campo producto de la gran apertura. Es entonces que nos será complicado mantener el enfoque en el sujeto que nos interesa, si va a estar en pleno movimiento. ¿Cómo hacer?

congelar el movimiento© Berit Watkin – Flickr.com

Algunas cámaras tienen la posibilidad de realizar un enfoque servo continuo, lo que quiere decir que la cámara bloqueará al sujeto o elemento en movimiento de manera que siempre permanezca enfocado. La mayoría de las cámaras tienen esta función, por lo que congelar el movimiento en este caso no será tan difícil.

También podemos cerrar un poco más la apertura, es decir, no la vamos a abrir demasiado, sino que vamos a llevarla a una capacidad media de unos f/9 o f/11. Es cuestión de que realices varias pruebas para asegurarte de que en la fotografía final, el sujeto estará bien enfocado. Prueba haciendo lo siguiente:

1.Ajusta tu cámara en Modo A o Modo Av. Recuerda que esto puedes hacerlo en el dial de modos de disparo, el cual debería estar en la parte superior de tu equipo.

2.Ajusta la apertura de tu equipo. Para congelar el movimiento en exteriores y de día, es necesario que mantengamos una apertura media, alrededor de la f/9. Si vamos a estar en interiores o con luces tenues, opta por una más grande.

3.Modo ráfaga. Ajusta el modo ráfaga para que la cámara pueda capturar muchas fotografías de la misma escena. Al final podrás elegir cuál es la más adecuada.

4.Ajusta el enfoque a servo continuo o bloquea el enfoque. Si tu cámara no posee la función de enfoque a servo continuo, entonces puedes bien medir la distancia y bloquear al objeto o sujeto en cuestión.

5.Dispara antes y después. Cuando estés realizando la sesión fotográfica, para congelar el movimiento en el momento adecuado, asegúrate de que dispares desde un poco antes de que empiece el movimiento del sujeto u objeto, hasta un poco después de haber terminado. Esto te dará una gama más amplia de encuadres.

Voila, has congelado el movimiento. Estas sesiones con velocidades de obturación tan rápidas generalmente no requieren un trípode de forma esencial para salir bien, sin embargo, el trípode te puede servir para mantenerte estable durante todas las fotografías que vas a hacer, ya que tendrás que disparar más de una vez.

Pasos para congelar el movimiento con el uso del flash

Para estos pasos, vamos a necesitar preferiblemente un flash externo el cual podamos sincronizar con la cámara sin problemas. El flash externo nos ayudará a congelar el movimiento, independientemente si utilizamos una velocidad de obturación rápida o súper rápida: la luz es nuestro mejor aliado al momento de hacer fotografías en pleno movimiento, independientemente si se trata de barridos o de este tipo de fotos completamente congeladas.

congelar el movimiento© Mateus Lunardi Dutra – Flickr.com

La sincronización del flash la ajustaremos a lo máximo, que generalmente se ubica en 1/200. Esto nos permitirá lanzar el destello inmediatamente que presionemos el obturador. He aquí los pasos para congelar el movimiento mediante el uso del flash externo.

1.Ajusta la cámara en modo manual. Esta vez en lugar de acceder al modo de disparo A o Av, entraremos al modo “M”, el cual es el modo manual.

2.Instala el flash. Recuerda que este procedimiento debe hacerse con un flash externo, ya que el flash integrado no será lo suficientemente poderoso para congelar el movimiento del objeto o sujeto en cuestión.

3.Configura la velocidad de obturación. En este caso, la velocidad de obturación la decidiremos nosotros. Colócalo a lo máximo que puedas, lo cual generalmente es 1/200, dependiendo de la cámara que estés utilizando.

4.Selecciona el modo ráfaga. Por la misma razón que en el proceso anterior, vas a seleccionar el modo ráfaga: esto te servirá para tener una gran gama de fotografías distintas de las cuales elegir.

5.El enfoque. Asegúrate de realizar el enfoque de manera que el sujeto u objeto en cuestión queden siempre enfocados. Puedes realizar el bloqueo si tu cámara te lo permite en este modo.

6.¡Dispara!

Voila, has congelado el movimiento del encuadre. Este proceso logrará congelar el movimiento en las condiciones de luz más tenues. Puedes hacerlo fácilmente durante la noche, en donde sea necesario un poco más de iluminación.

Pasos para congelar el movimiento mediante la velocidad de obturación

La velocidad de obturación es el elemento clave para poder congelar el movimiento en una fotografía. De hecho, es el parámetro más importante en cualquiera de estos procesos, incluso cuando en uno de ellos sea automatizado. El modo que vamos a utilizar es el modo “S”, o en otras palabras, el modo semiautomático “Prioridad de velocidad”, el cual nos permite configurar la velocidad de obturación y desentendernos de otros parámetros como la apertura.

congelar el movimiento© Hernán Piñera – Flickr.com

Adicionalmente, podrás aprovechar todo el movimiento del elemento o sujeto en movimiento de manera más sencilla con este modo. Vamos con los pasos para congelar el movimiento mediante la configuración de la velocidad de obturación.

1.Coloca tu cámara en el modo de disparo S. En el dial que tienes en la parte superior del equipo (al menos la mayoría de las veces), podrás ajustar finalmente este modo semiautomático.

2.Ajusta las velocidades por encima de 1/500. Las velocidades que vamos a ajustar en el modo S serán mínimo de 1/500 hacia arriba: mientras más rápidas, mejor.

3.Ajusta el modo ráfaga. Como en los casos anteriores, para congelar el movimiento en este proceso tendrás que configurar el modo ráfaga.

4.Dispara antes, durante y un poco después del movimiento. Para que aprovechemos absolutamente toda la trayectoria, vamos a disparar la cámara desde un poco antes de la acción, hasta un poco después de la misma.

Este proceso puedes desarrollarlo mejor en fotografía de exteriores, ya que con las velocidades rápidas y una luz solar potente, habrá menos posibilidad de lograr fotografías subexpuestas. Por supuesto, también puedes tratar de hacerlo en interiores: todo depende de la cámara y sus actitudes.

Consejos para darle movimiento y dinamismo a las composiciones

La sensibilidad ISO debe ser lo más pequeña posible. En todos los modos en donde sea posible configurar manualmente la sensibilidad ISO, es mucho mejor sostenerla a niveles mínimos: de esta forma, evitarás el ruido digital en tus fotografías y la sobreexposición en caso de que trabajes en exteriores con mucha luz.

Usa filtros de densidad neutra. Recuerda que los filtros de densidad neutra son aquellos que disminuyen la luz que pasa al lente de manera considerable y son perfectos para evitar las sobreexposiciones. Puedes leer más acerca de los tipos de filtros en este enlace.

Controla la apertura. En los modos en los que puedas controlar la apertura, ten cuidado preciso con ella ya que puede ocasionarte subexposiciones. En situaciones de luz tenue, puedes configurarla de manera tal que llegue casi a los niveles máximos, siempre y cuando tengas en consideración que se producirán efectos de desenfoque. En caso de que haya más luz o que trabajes en exteriores, asegúrate de llevar la apertura a niveles medios para evitar la sobreexposición.

Si tu cámara utiliza el modo servo continuo, ¡utilízalo! El modo servo continuo es particularmente útil en cualquier fotografía en la que se involucre un elemento en movimiento, que necesitemos mantener nítido. Revisa el manual y las funciones de tu cámara: si tiene esta función disponible, te será de gran utilidad una vez que quieras mantener a tus elementos bien enfocados durante toda la trayectoria.

Realiza pruebas antes de optar por modos de disparo. Algunas veces, las condiciones de disparo no son las mejores ni las más fáciles de predecir por parte del equipo fotográfico: para estos momentos, congelar el movimiento dependerá sobre todo de ti. Si ningún modo te convence, utiliza el modo manual el cual te permitirá controlar todo con mayor facilidad. Y si eres novato en el modo manual, no te puedes perder este enlace.

Si no te sale congelar el movimiento…prueba con los rastros. Los rastros, es decir, cuando prolongamos un poco la velocidad de obturación, también pueden darnos resultados bastante efectivos. Puede incluso darnos mayor libertad en cuanto al dinamismo se refiere.

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