La fotografía y el cine son la base del lenguaje visual y audiovisual que conocemos hoy en día. Un campo sirve de inspiración para el otro y, de hecho, se complementan. Estas dos artes se han mantenido por más de un siglo y, gracias a la tecnología, dejaron de ser asequibles solo a las clases más pudientes.

Con la diversificación de equipos y su multimodalidad, la fotografía y el video se pueden lograr con un solo aparato. Pero antes de la revolución tecnológica, los inicios de la fotografía fueron muy precarios y sencillos. Sin embargo fueron suficiente para generar la necesidad de la creación de un medio audiovisual como el cine.

La fotografía y el cine: ¿qué fue primero?

No hay lugar a dudas de que esta afirmación es correcta: la fotografía es la hermana mayor del cine. Gracias a los experimentos del siglo XIX con la cámara obscura y la posterior aparición de la fotografía, surgió el séptimo arte.

La fotografía significó una revolución simbólica y técnica que pocos instrumentos han podido igualar. A pesar del gran avance y novedad que significó la creación de la fotografía, no fue suficiente para algunos. La fotografía permitió la captura de la realidad, congelar ese recuerdo memorable para la posteridad. Hubo algunos para los que eso no fue suficiente y se cuestionaron la falta de “realidad” de esos pedacitos de vida. El deseo de movimiento en las imágenes impulsó la creación del cine e incluso diversos experimentos en la fotografía de manera simultánea.

La invención de la cámara obscura, el daguerrotipo, el material fotosensible y el papel fotográfico sirvieron para perfeccionar el arte de la fotografía y dar lugar al cine. Fue el perfeccionamiento de algunos de estos inventos los que plantaron la semilla para las imágenes en movimiento. Eadweard Muybridge y Lelan Stanford crearon el aparato del famoso experimento del caballo. Este aparato capturaba diferentes posiciones de un caballo corriendo. El punto eran comprobar que en un momento de su trayectoria el caballo despegaba las cuatro patas del piso. Otro invento fue el de Étienne Jules Marey, llamado esfigmógrafo. Este invento luego influenció a Edison, quién creó el fonógrafo. De hecho, el fonógrafo junto a la película de 35 mm dieron paso al cinetoscopio, que captaba el sonido de las imágenes en movimiento.

Esta reciprocidad entre estas dos artes ha dado pie a que compartan términos, técnicas y que se influencien todo el tiempo. De esta relación han surgido las técnicas fotográficas como el time lapse y el stop motion, que buscan sugerir la existencia de movimiento. También está el caso de fotógrafos que incursionan en el séptimo arte, para explorar mejor el movimiento. Por otro lado, existen cineastas que, gracias a su experiencia, han resultado ser muy buenos e innovadores fotógrafos.

la fotografía y el cine

Breve Storia del Cinema – Flickr.com

Lo esencial de la imagen

La fotografía y el cine han compartido muchos aspectos como se mencionó anteriormente. Sin embargo, la fotografía sigue siendo un componente fundamental en el medio audiovisual. La fotografía y el cine no pueden negar su inseparable vínculo ya que ésta última ha beneficiado enormemente al cine.

La atmósfera que se crea en cada escena es fundamental para transmitir el mensaje de la película. Los directores más famosos por involucrar la fotografía de una manera protagónica son Alfred Hitchcock y Stanley Kubrick. Ellos lograron que sus imágenes transmitieran el justo terror y tensión para lograr la historia. La fotografía fue esencial en el desarrollo de su producto.

Existen personas que se dedican específicamente a la tarea de producir las películas. Y no solo eso. Se encargan de otorgarle la estética y ambiente al producto, elementos dependientes de la fotografía. Los  nombres que resaltan en la historia del cine en esta labor son: Ernest Haller, Ray Rennahan. Ellos trabajaron juntos en Lo que el viento se llevó (1939), película que ganó el Oscar a mejor fotografía gracias al trabajo de estos dos talentos.

El cine es un medio que alcanza su excelencia cuando la imagen y la palabra se fusionan exitosamente. Usualmente, las películas que son consideradas memorables u obras maestras son visualmente poderosas y estéticamente muy definidas. Películas como El ciudadano Kane o Cantando bajo la lluvia son un claro ejemplo de ello.

la fotografía y el cine

Pedro – Flickr.com

El origen del séptimo arte

Junto con la gran influencia de la fotografía, hubo otros acontecimientos que también fundamentaron la creación del cine. Gracias al médico inglés John Ayrton, el cine encontró su justificación en el cuerpo humano. Él demostró, de manera gráfica, la persistencia retiniana. No es más que la permanencia de una imagen durante aproximadamente una décima de segundo. Esto permite seguir viendo dicha imagen durante esa fracción de tiempo aunque ya no esté frente a nuestros ojos. Ayrton fue el creador del taumatropo, un disco con ambas caras pintadas y dos cabos fijados en los extremos, que cuando giran rápidamente se fusionaban. Luego de esto, el descubrimiento del cine y de la imagen en movimiento quedó a un paso.

Después de este invento surgieron otros diversos que permitieron la evolución del equipo de cine. Surgió el zootropo, el praxinoscopio, el revólver fotográfico, el fusil. Luego llega Edison, el inventor también del telégrafo y las lámparas de filamento, entre otras cosas. Es él quien en 1891 presenta el kinetoscopio, aparato que permite ver, individualmente, una película de 17 segundos.

Estos primeros pasos dieron lugar a un par que revolucionó para siempre la invención del cine. Los hermano Lumière fijaron el invento del kinetoscopio y lo mejoraron. Esta mejora dio lugar a la cámara cinematográfica, que funcionaba con película de 35 mm. En esta etapa no existía el rol de productor o el de director de fotografía. Un solo hombre hacía todo. Desde transportar el equipo, crear la historia, actuar, hasta dirigir, como se ve en las películas de George Méliès. Como resultado de la poca practicidad de un solo hombre para todo y lo poco eficiente luego surgieron figuras como la del director de fotografía que permitió afinar y mejorar el arte de la cinematografía.

la fotografía y el cine

Insomnia Cured Here – Flickr.com

Los olvidados directores de fotografía

La cinematografía parece ser un área olvidada cuando se habla de las películas. Los roles que siempre obtienen protagonismo son los de director, productor y los actor. Si bien son importantes ya que unos coordinan historia y actores, otros buscan los  medios y otros viven la historia, el director de fotografía sigue siendo esencial.

La película es un producto audiovisual. Dejando de un lado el sonido -de suma importancia también- la imagen es uno de los medios principales para transmitir la historia. No se trata solo de prender una cámara y grabar. Los ángulos, planos, colores comunican algo por sí solos y su empleo requiere cuidado y estudio.

Las películas de terror suelen ser oscuras y frías -en cuanto a colores se refiere, usando azules, grises, etc.-, las películas de acción suelen estar saturadas de color igual que las de fantasía, las películas de época pueden estar llenas de luz y tener un look de colores pasteles, etc. Aunque esto no sea 100% – existen infinitas variaciones-, todas estas ideas de colores, luces y temperatura son obra del director de fotografía. Una imagen cálida -digamos roja- como un atardecer puede ayudar a transmitir un mensaje de seguridad, amor, etc. Si se decide cambiarle la iluminación o saturarlo puede cambiar su significado y pasar a ser peligro.

Todos estos sútiles elementos -planos, ángulos, color, temperatura, iluminación- son fundamentales a la hora de crear la imagen, la estética de una película. También todos estos elementos tiene su origen, como ya es sabido, en la fotografía. Estos conocimientos técnicos sirven de base para lograr un producto audiovisual que permita condensar la palabra y la imagen de manera óptima. Así como la fotografía y el cine se complementan, la imagen y la palabra deben complementarse, de igual manera, para aportar información valiosa al espectador.

La fotografía y el cine: hermanos inseparables

La fotografía y el cine siguen evolucionando y creando nuevas técnicas para obtener diferentes efectos. Siguen complementándose y siguen siendo fuente de inspiración mutua para planteamientos o historias. No se trata de cuál arte es mejor ni más fácil. La fotografía y el cine tienen su magia y se unen frecuentemente para generar las más memorables piezas visuales.

la fotografía y el cine

Joel Olives – Flickr.com

 

 

Seguir leyendo en 3lentes.com →

Licencia de imágenes de Flickr CC by 2.0

Las imágenes con licencia CC de esta publicación se rigen bajo Creative Commons

Comentarios