Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.

Cuando se nos acaban las ideas de composición o cuando simplemente queremos encontrar diferentes protagonistas, siempre es bueno escudriñar en lo más simple. Por ejemplo, si nos vemos encerrados en casa por culpa de una lluvia, podemos tomar nuestra cámara y empezar a disparar sobre las gotitas que se van posando en nuestra ventana. Y así, podemos buscar inspiración en un millón de cosas a nuestro alrededor. En este caso, nuestra inspiración vendrá de lo opuesto al agua: el fuego. Pero, ¡no necesitaremos esperar un incendio! Vamos a ver cómo podemos aprovechar el fuego para fotografiar humo en nuestra propia casa.

¿Qué necesitamos para fotografiar humo?

Fotografiar humo probablemente te suena como una idea simple: capturar un momento en donde algo acabe de ser quemado, hervido u horneado y ¡voila! Todo listo en nuestra fotografía. Aunque es perfectamente posible que logremos hacer esto, hoy vamos a utilizar un método especial para hacer al humo el protagonista de nuestra escena. Y ya vas a ver todas las posibilidades que este método te ofrece. Vamos a necesitar lo siguiente:

fotografiar humo© Andrew Magill – Flickr.com

Material negro. En este caso, vamos a utilizar un material negro que no sea brillante. Puede ser desde una tela hasta un gran trozo de cartulina escolar. Puede ser tan grande o pequeña como la desees, aunque te recomiendo evitar el tamaño carta, a menos que puedas construir con ella una gran superficie negra.

Objetivo macro. Se recomienda un objetivo macro para poder hacer fotografías más detalladas del humo, pero en todo caso, opta por cualquier objetivo con una focal grande o variable.

Trípode. Para fotografiar humo con tu cámara, será esencial el uso del trípode. De esta forma evitaremos cualquier tipo de trepidación.

Flash externo. Debemos utilizar un solo flash externo, ya que el de la cámara no nos hará el truco (verás por qué más adelante). En caso de que no tengas un flash externo, puedes usar una lámpara de cuarto, ya sabes, las de tu mesa de noche o escritorio.

Un disparador remoto. Te recomiendo un disparador remoto para que no tengas que tocar la cámara cada vez que vayas a disparar (porque sí, seguramente tomará varios intentos fotografiar humo exitosamente).

Una mesa. Una mesa donde podamos colocar lo que sea que irradie el humo.

Velas, palillos de incienso, cigarro,…Cualquier cosa que pueda emitir humo, puedes usarlo para realizar este tipo de fotografía. ¡Mucho cuidado! Recuerda que al mínimo descuido, cualquier tipo de producto que genere fuego puede ser peligroso. Si utilizas velas o un cigarro, procura no dejarlos fuera de vista. Para disminuir las posibilidades de peligro, puedes recurrir a cualquier tipo de base que te permita aislar el fuego. Por ejemplo, para sostener los palillos de incienso, puedes usar frascos, sostenedores de incienso, recipientes que no sean de plástico o anime…

Te recomiendo el uso del incienso, ya que estos generan humo casi permanentemente. Además huelen bien y son más seguros.

Una habitación. Cuatro paredes y un techo.

¿Cómo podemos fotografiar humo?

Cierra tu habitación. Como sabes, el humo es uno de los recursos más volátiles que podemos experimentar en cualquier situación. La situación más estable en la que podemos encontrar al humo es mientras sube, es decir, cuando no hay casi viento afectando su trayectoria. Cierra las ventanas y las puertas de tu habitación, evita apagar la velo o el incienso con un soplador, y obtendrás un humo con más estabilidad y más duradero.

Ajustamos el material negro a la pared. Lo primero que debemos hacer es pegar la tela o la cartulina en la pared. Para esto podemos utilizar cinta adhesiva o cualquier otro elemento que le permita mantenerse ajustada. Debes asegurarla bien, ya que no queremos que se caiga encima del fuego.

La mesa con nuestra fuente de humo frente al material negro. Lógicamente, colocaremos el material que encenderemos frente al fondo negro.

El flash externo a un lado. Vamos a tomar el flash externo y colocarlo a un lado, de manera que esté fuera del encuadre. Próximamente vamos a tomar el flash y cubrirlo con una cartulina negra restante por el lado que da hacia la tela o material negro. De esta forma, evitaremos que el mismo cree un reflejo indeseado en un fondo que queremos completamente negro. Es decir, la cartulina va entre la tela y el flash. Apúntalo preferiblemente a la fuente de humo.

Encender el material y apagar. Si vamos a utilizar el incienso, la idea es que lo encendamos y justo cuando tengamos todo listo para disparar, lo apaguemos. Recuerda que el humo pronunciado se produce justamente cuando apagamos el fuego.

fotografiar humo

Ajustes de cámara para fotografiar humo

Dispara en RAW. Como es posible que realicemos ajustes posteriores en este tipo de fotografía, vamos a disparar en formato RAW. De esta forma, se facilitará el uso de programas de post-procesado. Es decir, podremos hacer uso de un mayor número de ajustes.

Utiliza el enfoque manual. Para enfocar a este tipo de fenómeno, debemos usar el enfoque manual el cual será mucho más factible para lograr una perfecta nitidez. Como el humo se va tan rápido, lo que debemos hacer es enfocar a un objeto que esté situado en lo que preveamos sea el trayecto del humo. Luego de que tengamos el enfoque correcto, vamos a dejarlo fijo para todas las fotografías a continuación.

fotografiar humo© mason bryant – Flickr.com

Utiliza una apertura ni tan grande, ni tan pequeña. Es importante que el humo en la fotografía no pierda precisión, a menos que deseemos hacer una foto particular con ciertos efectos. Para hacerla tradicional, de manera que vayamos aprendiendo a controlar al fenómeno, utiliza una apertura media entre f/7 o f/11. Eso sí: al fotografiar humo, este número irá variando dependiendo de la distancia de la cámara frente al material y de la focal que se esté utilizando.

Si utilizamos una apertura media, nos aseguremos de utilizar una profundidad de campo adecuada, de manera que consigamos enfoque en el protagonista (humo en este caso) y desenfoque en la masa negra que nos sobrará en el encuadre.

Controla la sensibilidad ISO. No dejes que la cámara configure una sensibilidad ISO automática. Vas a utilizar el menor nivel de sensibilidad ISO disponible en tu cámara. En algunos casos es 100, y en otros es 200.

fotografiar humo© Vanessa Pike-Russell – Flickr.com

Ajusta el Histograma. Una de las cosas que queremos evitar al fotografiar humo es la exposición. Recuerda que uno de los atractivos de este tipo de fotografía es la variación de iluminación que podemos tener a lo largo del encuadre. Para evitar áreas quemadas (sobreexpuestas), asegúrate de que el histograma esté más orientado hacia la izquierda.

Consejos para la fotografía de humo

Evita utilizar velas. El uso de las velas puede resultar fantástico si vas a componer una fotografía con ellas. Pero si solo vas a hacer el experimento con el humo, te sugiero utilices inciensos para que evites desastres. Además, el uso de inciensos también te puede dar una composición fascinante.

La imagen en negativo. Una vez conseguida la imagen en tu fondo negro, puedes hacer todo tipo de alteraciones a la fotografía. Por ejemplo, algo que queda muy bien es la modificación de los colores. Con solo convertir la imagen en negativo (convertir el blanco en negro y el negro, en blanco) te encontrarás con una fotografía novedosa.

Haz uso de programas como Photoshop. Photoshop es un programa de post-editado que te permite trabajar por capas, por lo que será fácil convertir tu imagen. ¿Has visto las fotografías de humos de colores? Pues éstas han sido procesadas con el uso de capas de colores en degradado o sólidos. Diviértete con el programa, y haz la prueba.

fotografiar humo© Bùi Linh Ngân – Flickr.com

Pide a alguien que te ayude. Para evitar que el efecto del humo saliendo de la fuente se vaya tan rápido, puedes pedirle a alguien que te ayude a soplar el incienso, la vela o el cigarro. El incienso y el cigarro son recursos que producen humo permanentemente, por lo que requieren menos ayuda. En todo caso, pídele a la persona (o hazlo tú mismo) que no agite ningún material cerca de la vela para apagarla. Esto generará un humo que se irá a los laterales y que se esparcirá más rápido.

Baja la potencia del flash externo. Para que puedas conseguir disparos más cortos, puedes ajustar una baja potencia del flash externo. Aprovecha y ajústalo a una velocidad de 1/250, aproximadamente.

fotografiar humo© Olli Henze – Flickr.com

Coloca el material lejos del fondo negro. Si alejas la fuente de humo del fondo negro, podremos oscurecer y difuminar mejor el fondo. Además, esto evitará cualquier tipo de posible reflejo. Si decides incluir a una persona en el encuadre, asegúrate de que esté igualmente lejos del fondo negro.

¡Muchas gracias por leer! Si te gustó el artículo, por favor compártelo. ¡Nos vemos!

------------------

------------------

Seguir leyendo en 3lentes.com →

Licencia de imágenes de Flickr CC by 2.0

Las imágenes con licencia CC de esta publicación se rigen bajo Creative Commons

La información contenida en esta página no es oficial ni ha sido verificada. Para detalles técnicos, información oficial y datos actualizados, por favor visite la página web de la marca/fabricante correspondiente.

Comentarios