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La frase que dice “una imagen vale más que mil palabras” es una frase que resalta el arte de la fotografía a la perfección. Sin embargo, el mundo moderno nos ha enseñado que en algunas ocasiones es muy útil ofrecer descripciones y títulos a los retratos para que ganen mucho más significado. En la fotografía periodística, por ejemplo, un título puede iluminarnos más acerca de lo que está sucediendo en la foto, enriqueciendo el mensaje que intenta llevar a través de signos visuales. Y esto no solo aplica al fotoperiodismo: aplica en muchísimos otros casos, incluso en la fotografía meramente artística. Hoy vamos a hablar acerca de cómo podemos enriquecer la descripción de una fotografía, ya que definir, describir, retratar o complementar mediante palabras tiende a ser más difícil de lo que parece. También estudiaremos un poco el arte de colocarle títulos a nuestras fotos. Acompáñame entonces a lo largo de este artículo.

¿A qué fotografías puedo agregar descripciones o títulos?

Como te decía en el párrafo anterior, la mayoría de las fotografías pueden ser seleccionadas para ser enriquecidas. Tanto las fotografías artísticas como las fotografías de un reportaje, pueden darnos mucho más a conocer acerca del contexto de la imagen siempre y cuando cuente con un título o con una descripción específica. Dependiendo de lo amplio o lo denso que sea la situación en la que el fotógrafo se encuentre, el mismo pie de la imagen nos puede causar una sensación distinta. Incluso, si se trata de una fotografía muy buena de una acción cotidiana, puede que con la descripción podamos adquirir otra perspectiva. Ahora las recomendaciones para enriquecer la descripción de una fotografía, son básicamente lo que nos ayudará a hacerlo bien o mal.

¿Por qué es tan importante? Porque el fotógrafo busca dar a conocer un problema o condición, no busca aburrir al público. La descripción de una imagen puede ser un asunto muy complicado debido a la complejidad que implica el resumen de una situación extensa. Por supuesto, no todos los espectadores se aburrirán al ver los pies de imágenes, pero esto es algo que debemos evitar si queremos que nuestra fotografía llegue a una gran proporción de público.

En el caso de los títulos, el tema varía un poco más. El título probablemente no vaya a aburrir a nadie, ya que dudo que alguien se canse con leer unas diez palabras, por ejemplo. En este caso, podemos llegar a ser contundentes para generar una perspectiva mucho más fuerte. Cabe destacar que tanto en las descripciones como en los títulos, muchos fotógrafos optan por ser bastante enigmáticos. Puede ser una fotografía de un sujeto bajando por las escaleras, pero la descripción es una palabra “repetición”. Esto es muy subjetivo, puesto que puede que haya gente que realmente desee saber más acerca de lo que está sucediendo…pero también puede acabar por no tener sentido o coherencia con la imagen.

A continuación, vamos con unos consejos breves para mejorar los títulos de las fotografías.

Consejos para mejorar los títulos de las fotografías.

Considéralo una parte vital de la fotografía. Puede que no todo el mundo vaya a leer el título de una publicación, especialmente si nuestra obra está expuesta en una galería o algo similar. Pero el hecho es que para hacer un título que valga la pena, debemos esforzarnos bastante en pensar en él. Y hay muchos tipos de títulos, por lo que la consideración debe ser abierta y amplia… ¡lo importante es que no lo subestimes!

descripción de una fotografía© Keith Bacongco – Flickr.com

Espejo de una Guerra

Conviértelo en un complemento. A veces tomamos fotografías que retratan actividades o paisajes comunes o particulares, pero que al final no nos dicen nada de lo que está sucediendo en el encuadre y solo nos limitamos a apreciar la composición y los parámetros técnicos de la imagen. El título, al igual que la descripción de una fotografía, debe ser atractivo, fuerte y sumamente breve. Eso sí: ¡no lo conviertas en un slogan! No pienses en que estás vendiendo algo, solo piensa en descripción. No queremos convertir nuestra foto en un cliché, ¿eh?

Sé directo/a con él. Si tiene diez o una sola palabra, en algunas ocasiones lo mejor es que el título sea directo. El título debe ser más “al grano” cuando se trata de una fotografía de un suceso impactante o de un reportaje. Si estamos fotografiando una manifestación en la calle, utilicemos un título que revele lo que está sucediendo: “reclamando derechos”, “amaneciendo”, entre otros títulos (NOTA: son solo ejemplos, no fueron tomados de ninguna fotografía y lo mejor es que no se tomen para tus próximas imágenes).

Evita los títulos obvios. Bien, hay muchísimos ejemplos de fotografías famosas que podrían patear a este consejo: todos hemos visto fotografías con títulos como “árboles”, “agua”, “lata”…la verdad es que muchos fotógrafos han logrado convertir este tipo de títulos en recuerdos de fotografías populares, pero lo ideal es que seamos un poco más creativos al momento de describir. Y definitivamente, hay fotografías que ameritan ser un poco menos…obvios.

Utiliza las emociones o pensamientos para titular las imágenes. El punto es que podemos adoptar cualquier emoción que podamos para hacer un título y esto evoca muchísimo del fotógrafo. Si tenemos una fotografía de un vasto paisaje en el desierto, con un enorme espacio en negativo y un solo personaje mínimo en la esquina de la foto, podemos usar un título como “Desolación” o “Soledad”. Generalmente, los mismos dependen de nuestro estado de ánimo al momento de colocar el nombre, o al momento de haber tomado la foto.

descripción de una fotografía© Ahmad Hammoud – Flickr.com

Cegado por el periodismo

Utiliza tu estilo para titular. Muchas veces caemos en el error de no ser nosotros mismos en nuestro propio arte. Quizás varios lectores se sientan identificados, por lo que es importante que nos deshagamos de esa perspectiva: los buenos fotógrafos se han arriesgado por ser ellos mismos y muchos han logrado ser exitosos gracias a su autenticidad. Cuando nos referimos al estilo, estamos hablando de colocar metáforas, comparaciones o analogías al momento de titular. Las mismas pueden resultar muy atractivas, siempre y cuando tengan coherencia.

Esto quiere decir lo siguiente: sería un poco extraño que tomáramos una fotografía de unos árboles en serie y le colocásemos “El azul del agua”. Por otro lado, si colocamos “No existe el calentamiento global” a una fotografía de árboles secos o de bloques de hielo derretidos, entonces esto recaba una significación, utilizando un tono sarcástico o irónico por parte del fotógrafo.

Si puedes, invita a la reflexión. Esto aplica para cierto tipos de imágenes: si tu estilo es hacer fotografías estéticamente atrayentes, sin ningún significado trascendental, entonces este consejo no es muy válido para ti (y está bien); pero si te interesa hacer imágenes con mensajes más profundos, y el contexto de la imagen puede invitar a la reflexión, entonces quizás podamos hacer un título que sea mucho más que unas pocas palabras al final de la imagen.

Ahora que hemos aprendido un poco más acerca de cómo colocar los títulos a las imágenes, vamos con un trabajo un poco más arduo: el de colocar descripciones bajo las fotografías.

Consejos para mejorar la descripción de una fotografía

Ubica al espectador. Sobre todo cuando estamos en frente de un tema delicado, como por ejemplo la guerra en Siria, asegúrate de ubicar al espectador en el contexto. En estos casos, es bueno que utilicemos un título que nos sirva de complemento o de fuente de reflexión, y que la descripción de una fotografía nos sirva para ponernos a todos en contexto.

descripción de una fotografía© Ricky Norris – Flickr.com

Cuánto puedes aprender de la vida de alguien mediante sus manos. Puna es una persona increíble, quien ha vivido la colonia Kalaupappa Lepper la mayoría de su vida, siendo una sirviente y siendo testigo de tanto. Esta es probablemente mi foto favorita. 

Recuerda que hay muchos problemas que nos son ajenos: toma en cuenta la distancia entre tu público y la situación en la que tomas la fotografía para tener en cuenta lo explícita que debe ser la descripción.

Si es en redes sociales, el asunto varía un poco. Hacer la descripción de una fotografía siempre tiene los mismos parámetros, pero en cuanto a sus añadidos dependiendo del sitio done las publicamos, la cuestión cambia. Si vamos a publicar nuestras fotografías en redes sociales, asegúrate de incluir los hashtags (#) pertinentes. Por ejemplo, si tomamos una fotografía en ese paisaje de guerra en Siria, asegúrate de incluir cosas como “#siria #guerra” y así sucesivamente.

Además, recuerda que el público de las redes sociales va cambiando de acuerdo a la naturaleza de la misma interface. Por ejemplo, sabemos que en Facebook podemos extender nuestras descripciones mucho más de lo que podemos hacerlo en Twitter, por ejemplo. Sin embargo, los hashtags funcionan mucho mejor en la segunda red y en Instagram, por ejemplo. Todo ese tipo de variable debe estar dentro de tu propia consideración al momento de publicar la fotografía.

Sé que muchos de los lectores y de los amantes de fotografía siguen un poco renegados acerca del uso de las redes para darse a conocer, pero las mismas pueden ser herramientas muy efectivas para nuestro trabajo y para nuestros mensajes, y hay que aprender a utilizarlas.

No te limites a colocar fecha y hora. Es importante recordar que una de las mejores maneras de hacer la descripción de una fotografía es no tomando por sentado todo el mensaje o todo el pensamiento que pueda estar detrás de la imagen. Por ejemplo, colocar “Esta foto fue tomada en Siria, durante los enfrentamientos del dos de febrero” no nos dice absolutamente nada. En cambio, si te transportas (mentalmente) al momento en donde tomaste la imagen, podrás encontrarte con varios pensamientos o emociones que pasaron por tu cabeza en ese preciso instante. Utilízalos para describir qué es lo que sentiste o pensaste en ese instante.

descripción de una fotografía© Graeme Law – Flickr.com

Otra foto de Dunure. Las temperaturas estaban bajo cero. En lugar de intentar conducir por la montaña hacia casa, me quedé a tomar algunas fotografías del cielo. Es realmente increíble ver las estrellas en un cielo claro. Esta exposición capturó sus pequeños trazos. Una rotación completa toma aldededor de 24 horas y no soy un hombre de paciencia.

No excedas la cantidad de palabras. Lógicamente, no existe ningún tipo de regla o límite para el uso de palabras que puede usarse en la descripción de una fotografía, puesto que esto ya depende completamente del fotógrafo o de la cantidad de caracteres que una red social ponga como máximo. Sin embargo, las descripciones que se llevan una longitud de una página generalmente desmotivan al público y no están bien hechas, a menos que sea algo para ser presentada.

De nada sirve que hagamos una fotografía y que expliquemos, paso por paso, cómo ocurrió lo que estamos viendo. La idea es ubicarnos en contexto, no aburrir al espectador y mostrarnos lo que pensabas o lo que sentiste al ver lo que estabas viendo. Podemos, por supuesto, describir el problema, pero si necesitamos decir más de una página de largo, algo está fallando en nuestra capacidad de síntesis o en nuestra composición.

Utilizar testimonios es válido. Probablemente has visto esas fotografías de “Humans of New York”, “Humans of Pakistan”, “Humans of Spain”, entre otros, ¿no? Pues estas fotografías son altamente visitadas y tienen contextos demasiado densos. Además, solamente tienen base en retratos y en investigaciones hechas por los mismos fotógrafos. El caso es que estas descripciones suelen ser bastante largas y aquí una supuesta contradicción. El punto es que estas fotos suelen ser solo retratos de gente, que se ve normal, en diferentes estados de ánimos, y en los cuales relatan su historia: sea larga o sea corta.

Si tomas una fotografía de tu amigo sonriendo, esa fotografía no dice mucho por lo que debes enriquecerla con la descripción. Quizás tu amigo sonríe porque acaba de recibir una beca y va a cumplir su sueño de estudiar en Europa: ¡eso es una descripción que debe ser un poco amplia y explícita! Entonces sí depende mucho del tipo de composición que tengamos en frente al momento de elegir las palabras y el estilo de narración.

Otro ejemplo de testimonio como descripción de una fotografía es el caso de la cuenta de Instagram de Nat Geo: de vez en cuando, colocan fotografías de personas en primer plano y cuentan su historia en forma de un diálogo de una obra. Por ejemplo, toman fotografías de personas que han pasado a no tener casa y les empiezan a hacer preguntas personales a las cuales los entrevistados responden libremente. Toda esa conversación se transcribe y se coloca en el pie de imagen de la foto en Instagram.

Describe lo que no se pueda ver. Claro que es importante incluir los datos básicos de la fotografía: si estamos retratando a un niño sentado en la tierra, debemos indicar dónde, cuándo y qué fue fotografiado. Podemos usar cualquier tipo de narración: primera, segunda y tercera persona son válidas siempre y cuando sepamos utilizarlas en las descripciones. Ahora, con lo que debemos tener cuidado es con lo que sucede detrás de la imagen: ¿por qué nos llamó la atención el niño? ¿Qué está haciendo? ¿Quién es ese niño? ¿Cuál es su historia? ¿Qué pasa con el lugar?, por ejemplo. Estas respuestas varían de acuerdo al tipo de fotografía que se haga y de acuerdo al mensaje que queramos llevar a cabo.

En conclusión…

Al principio de este artículo decíamos que una imagen valía más que mil palabras…pero ahora vemos que al menos quinientas de esas mil a veces a veces deben ser complementarias de una foto. La descripción de una fotografía puede ser vigente en el caso de que creas que sea necesario. Como te decía, si no ves la necesidad de agregar nada más que un título, entonces no hay necesidad de que te frustres pensando en algo. Las descripciones solo deben ser agregadas si sientes que falta algo: si sientes que una sola captura en ese instante no bastó para contar la historia o el sentimiento que hubo tras el encuadre.

descripción de una fotografía© Denise P.S. – Flickr.com

 “Sonríe, incluso si es una sonrisa triste, porque más triste que una sonrisa triste es la tristeza de no saber cómo sonreír”.

La descripción entonces puede tener varias naturalezas: puede explicar los sentimientos del fotógrafo, puede llamar a la reflexión, puede ser narrativa, puede ser comparativa…siempre y cuando logres transmitir un mensaje importante para ti y/o para los protagonistas, la descripción de una fotografía estará bien realizada. Eso sí: no hace falta que te extiendas en detalles innecesarios o en cosas muy obvias. Recuerda que el espectador puede ver parte de lo que tú viste y puede, visualmente, apreciar ciertos elementos que tú apreciaste…por lo que no hay necesidad de explicar todo en detalle.

Por último, te recuerdo que hay dos herramientas que puedes usar: la descripción de una fotografía y el título de la misma. Estos se encargan de complementar la fotografía y ambos pueden hacer que tu imagen gane una perspectiva completamente distinta o una perspectiva mucho más rica, de modo que los espectadores podrán apreciar su esencia. ¡No dudes en agregar estos elementos a tus próximas publicaciones en línea o en galerías! Solo debes trabajar en explicar lo necesario, en hacer un trabajo significativo y en transformar los tres elementos en una sola pieza.  Adicionalmente, no olvides incluir las herramientas respectivas de las redes sociales para llamar la atención de las personas y para que obtengas más visitas a tu trabajo: esto enriquecerá tu trabajo

¡Muchas gracias por haber leído estos consejos! Si te gustaron, no olvides suscribirte al blog y dejarnos tus comentarios abajo.

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