Sobre la estética

Para crear o hacer un autorretrato que resulte llamativo, necesitas fusionar nociones relativas a la estética y aspectos técnicos. Anteriormente hablamos de algunas consideraciones sobre la estética (crear un concepto que determine la locación y el vestuario, el uso de elementos en la fotografía, el trabajo de las poses y las expresiones faciales, y la composición del cuadro). Si aún no lo has hecho, puedes LEER la PRIMERA PARTE de este artículo AQUÍ.

Hacer un autorretrato: los aspectos técnicos

En toda fotografía debe mezclarse la estética y lo técnico y, asimismo, ambos conceptos están íntimamente relacionados y dependen del otro para funcionar. Toda la configuración de la cámara determinará la apariencia de la fotografía final y al mismo tiempo, esta configuración se hace de acuerdo a la visión que tenga el fotógrafo. Una parte no camina sin la otra.

En el artículo de hoy expondremos algunos aspectos técnicos que debes tomar en cuenta para complementar y hacer realidad tus ideas en los autorretratos que realices, así que ¡no te despegues!

hacer un autorretrato

© Nikos Koutoulas – Flickr

Accesorios para tu cámara

Bueno, vamos a hablar de los accesorios que podrías necesitar para tu trabajo fotográfico. Estos son algunos que puedes tomar en cuenta:

Trípode

Si bien puedes colocar la cámara sobre una mesa, esta alternativa te limita mucho. En cambio, el trípode facilitará el proceso de tomar la fotografía (además, si tu autorretrato es en exteriores, es casi obligatorio que tengas uno). Este accesorio te dará estabilidad y lo podrás aprovechar para usar tiempos de exposición muy largos, sin mencionar que te abre un montón de puertas por la comodidad de colocarlo donde desees y con la posibilidad de graduar la altura y la orientación de la cámara.

Control remoto

Este aparato no es estrictamente necesario para hacer un autorretrato, pues puedes usar el temporizador de tu cámara sin problemas. No obstante, es una opción que puedes considerar para hacer el procedimiento más cómodo.

Flash

Algunos fotógrafos desprecian el flash y otros logran acoplarlo según las necesidades que tengan. Un flash puede determinar cambios en la forma y textura de tu rostro y otros elementos en la fotografía, además de complementar la iluminación.

Rebotadores

Los rebotadores pueden ser los héroes ante la mala iluminación. Este elemento hace que la luz “rebote” y caiga en donde te conviene. Puedes usar uno de estos para alumbrar las zonas más oscuras. Si no lo tienes y no quieres gastar dinero en uno, puedes usar papel aluminio, papel bond o cartulina blanca en su lugar.

El enfoque

¿Quieres retratarte pero no tienes idea de cómo enfocar? ¡No te preocupes! Para lograr el enfoque adecuado tienes más de una vía que tomar. Vamos a presentarte tres, desde la más fácil hasta la más complicada.

Seguramente ya te imaginas cuál es la más sencilla; es un poquito obvia: con un control remoto. Es la opción más cómoda, sobre todo si quieres hacer un autorretrato en un exterior y/o te vas a ubicar a una distancia considerable con la que, sin importar qué tan rápido puedas correr, no tendrás chance de llegar a tiempo para posar usando el temporizador de tu cámara.

Al momento de comprar un control remoto revisa las especificaciones de tu cámara y de tu posible opción de compra para asegurarte de que tu cámara acepte este accesorio y que el que elijas sea compatible con ella.

hacer un autorretrato

© eflon – Flickr

El control o disparador remoto funciona igual que el enfoque automático de la cámara: si presionas suavemente el botón, enfoca, y si lo haces más fuerte, captura la fotografía. ¡Es simple! No son aparatos muy costosos y les puedes sacar mucho provecho.

La segunda opción es un truquito que puedes aplicar cuando no dispones de un control remoto y quieres asegurar una claridad perfecta en todo el cuadro: usar un número f alto. Recordemos que los números f se refieren a la apertura del diafragma y que mientras más elevados sean, más pequeña será la apertura.

hacer un autorretrato

© Mario Sánchez Bueno – Flickr

Al configurar una apertura chiquita, todo en la imagen resulta más nítido. Sin embargo, este truco no da lugar para que trabajes varios planos porque como todo está enfocado, está en el mismo plano y, por lo tanto, todo es “importante”. El efecto bokeh, por ejemplo, sería imposible de lograr. 🙁

Además de esto, no olvides que un número f bajito dejará entrar muy poca luz a la cámara y esto no es recomendable para la fotografía en interiores, sin mencionar que tendrás que usar un tiempo de exposición muy largo y/o un ISO alto, arriesgándote a que la imagen resulte movida o ruidosa.

La tercera opción es usando el enfoque manual de tu cámara. ¿Cómo? Pues, así:

-Ordena todos los elementos dentro del cuadro y cerciórate de dejar preparada la composición que buscas (si cambias la distancia focal para cerrar/abrir más el cuadro, mueves algún objeto o cambias la dirección de la cámara, tendrás que repetir los pasos siguientes para ese nuevo encuadre).

-Pídele a alguien que se acomode en donde te vas a ubicar o coloca un objeto (puede ser una almohada, un peluche grande o cualquier cosa con volumen) en tu puesto.

-A continuación, utilizando el enfoque manual, encuadra a la persona o el objeto y mantienes esa configuración para toda la sesión. Si no te sientes muy seguro con el modo manual, puedes usar el enfoque automático presionando levemente el disparador de tu cámara para asegurar la nitidez que deseas y luego, en vez de terminar de presionar el botón, cambias el auto foco a enfoque manual. De esta manera conservas el mismo punto del cuadro en perfecta claridad.

-Por último, haz una marca en el lugar que enfocaste para que no olvides dónde ubicarte.

hacer un autorretrato

© Katia Romanova – Flickr

El manejo de la luz

La manera en que aproveches la luz desde las funciones técnicas de la cámara tendrá un efecto directo sobre la imagen final. De igual forma, como ya explicamos más arriba, son tus intenciones como fotógrafo las que determinarán cómo manejas la luz.

Recordemos que para que tu fotografía tenga una buena exposición, debes medir la luz apuntando la cámara hacia tu objeto de interés para que este quede bien iluminado. Fíjate en el fotómetro de tu cámara, cuando lo veas en 0 habrás conseguido el equilibrio.

Como en los autorretratos el “objeto” de interés eres tú, no puedes calibrar la iluminación en tu piel si estás del otro lado de la cámara. Para lograr una exposición adecuada, pídele a alguien con un tono de piel similar al tuyo que se coloque en tu posición en el cuadro y mídela en él/ella. Si no, puedes medir la luz en otro lado y vas probando cómo se ve tu piel en la fotografía. Eventualmente encontrarás el valor apropiado y hasta podrás predecir cómo configurar las funciones de tu cámara en una situación determinada.

hacer un autorretrato

© NNelumba – Flickr

En teoría, una buena fotografía tiene una iluminación equilibrada. Sin embargo, puedes hacer una imagen sobreexpuesta (exceso de luz) o subexpuesta (falta de luz) intencionalmente según tu propósito.

Por otra parte, toma en cuenta que los tiempos de exposición largos dejarán entrar mucha luz y, por lo tanto, registrarán un mayor movimiento así que puedes experimentar con esto para crear un trabajo interesante. Si lo que buscas es más bien congelar movimiento, usa tiempos cortos.

Si trabajas con luz natural, evalúa qué horas son las más convenientes para aprovechar este recurso. Fíjate en la posición del sol, la intensidad de la luz y cómo cae sobre ti y qué efectos tiene en tus facciones. No olvides que la luz natural está en constante cambio, así que tendrás que adaptarte a ella y medir la luz varias veces según el estado del sol.

En los interiores, ¡las ventanas son tus mejores amigas! Colócate cerca de una para conseguir una mejor iluminación. Puedes aprovecharlas para hacer un contraluz, jugar con la posición (estar frente a una ventana o lateral a ella tiene efectos grandísimos sobre tu rostro, pues la luz cae en direcciones distintas) y también puedes experimentar con las sombras de las rejas o persianas.

hacer un autorretrato

© jen arthur – Flickr

Asimismo, si tu autorretrato es en un espacio muy cerrado y poco iluminado, puedes usar una lámpara para crear un efecto dramático y darle un toque muy envolvente a la fotografía. Las sombras y el uso inteligente de ellas son un recurso que puedes explotar para hacer autorretratos creativos.

hacer un autorretrato

© Mark Probst – Flickr

La paleta de colores que elijas y el tipo de luz que emplees creará atmósferas especiales. ¿Te interesa una luz suave o una más fuerte que dé lugar a un contraste marcado? ¿Qué sensaciones quieres representar?

¡La luz es tu mejor aliado!

Para finalizar…

Como te habrás dado cuenta, la clave para crear un buen autorretrato está en la paciencia. Para tomar el papel delante de la cámara y detrás de ella exitosamente necesitarás mucha práctica. No te preocupes si al principio te cuesta, ¡lo lograrás! 😉

A través del autorretrato puedes explorar muchísimas cosas no solo dentro de la fotografía, sino dentro ti mismo. El autorretrato, como bien dijimos en la primera parte de este artículo, es un encuentro contigo mismo; es una herramienta para conocerte y presentarte ante otros al mismo tiempo. Quizás sea difícil al inicio, pero pronto descubrirás lo placentero que es posar ante tu propio lente.

hacer un autorretrato

© Leanne – Flickr

¿Te animas a hacer un autorretrato? 

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