Hacer retratos no es nada fácil. No solo debemos hacer sentir cómoda a la persona que estamos fotografiando sino que, además, tenemos que cuidar un montón de detalles al momento de presionar el disparador. Más allá de que la pose del sujeto se vea natural (esto incluye las manos) o de que la luz sea adecuada, hay que verificar que la composición, el enfoque y los cortes sean acertados, entre otras cosas. Sin embargo, a veces por despiste, y sobre todo cuando somos principiantes, descuidamos algunos aspectos y terminamos perjudicando nuestro trabajo. Todos hemos pasado por eso, ¿o no? Es por esa razón que en este artículo hablaremos de 5 errores frecuentes al hacer retratos y cómo solucionarlos.

1. No prestarle atención al fondo

hacer retratos

Nithi Anand – Flickr

Puede que la persona que estés retratando sea súper expresiva y luzca cómoda frente a la cámara. No obstante, si no te fijas en lo que está detrás de ella, quizás termines opacándola. Ignorar el fondo es uno de los errores más comunes al hacer retratos, especialmente cuando no tenemos mucha experiencia.

Un fondo inadecuado puede causarte varios problemas: que uno o varios elementos le resten importancia a tu sujeto principal, que un objeto (por ejemplo, un poste de luz) parezca salir de la cabeza o cualquier otra parte del cuerpo de la persona que estás retratando, que la estética o el efecto que quieres lograr se pierda completamente por un entorno disonante, etc. Las posibilidades son infinitas… y no en el buen sentido.

Obviamente, la solución ideal para eliminar distracciones y darle todo el protagonismo a tu sujeto es crear tu propio fondo. Esto lo puedes hacer colocando una tela o un papel detrás de la persona. Sin embargo, no siempre tendrás oportunidad de aplicar este truquito. Entonces, deberás considerar otras alternativas:

Opción 1: Utilizar una apertura muy amplia para desenfocar el fondo y resaltar al sujeto de interés. Esto es lo que más recomiendan hacer en los retratos para conducir la atención del espectador hacia el modelo. Además, un retrato con mucha profundidad de campo puede resultar aburrido porque se sentirá plano. Por eso, debes aprovechar los números f bajitos para crear fotos más llamativas. Eso sí, cuidado con usar una apertura demasiado dilatada; no querrás que el enfoque esté en una sola parte del rostro de tu sujeto.

hacer retratos

Jonathan Kos-Read – Flickr

Opción 2: Cambiar de perspectiva. Muévete de lugar, agáchate, haz lo que debas hacer para conseguir un ángulo desde el cual el fondo luzca más limpio.

Si quieres leer sobre otras maneras de eliminar distracciones en los fondos, echa un vistazo a este artículo. 🙂

2. Encuadres muy abiertos

Al hacer retratos, procura que no haya espacios en el encuadre que no aporten nada positivo a la captura. Por supuesto, esto tiene que ver con el punto anterior sobre los fondos, aunque un exceso de aire en los lugares incorrectos puede verse muy mal incluso con fondos sólidos.

Si estás muy lejos de tu sujeto y/o estás trabajando con una focal muy corta, corres el riesgo de incluir demasiado espacio vacío que le restará importancia al protagonista de tu fotografía, sin mencionar que fácilmente el resultado puede lucir desequilibrado. Por lo tanto, ¡acércate! Vamos, sin miedo. Es más, atrévete a llenar el cuadro. Al final, verás cómo unos pasos hacia el frente son una vía infalible para crear una imagen más poderosa. ¡Haz la prueba!

hacer retratos

Alexandre Normand – Flickr

Claro que esto no aplica si quieres hacer retratos con contexto. Aquí, el entorno de la persona aporta muchísima información sobre ella y/o sobre lo que quieres transmitir. Sin embargo, debes tener mucho cuidado en la composición (como siempre) para asegurarte de no eclipsar al sujeto de interés. Cuida, sobre todo, el enfoque y la dirección de la mirada. Más adelante hablaremos sobre estos dos detalles.

Igualmente, si tu intención es jugar con el espacio negativo, descarta la idea de llenar el cuadro. En este caso, el exceso de aire está justificado y tiene un papel importante en el equilibrio de la fotografía. No obstante, recuerda que para ese tipo de fotos el fondo debe ser simple y liso; ¡nada de texturas ni estampados!

3. Ojos desenfocados

Hernán Piñera - Flickr

Hernán Piñera – Flickr

Una de las reglas elementales a la hora de hacer retratos es darles especial importancia a los ojos. Dado que son, casi siempre, lo primero que vemos en una persona, y tomando en cuenta la enorme cantidad de emociones que pueden transmitir, es fundamental que los ojos aparezcan bien nítidos en la imagen.

Sin embargo, a veces, sin darnos cuenta, enfocamos otra parte del rostro del sujeto o un área diferente del cuadro. Al hacer esto le restamos fuerza al retrato, especialmente cuando trabajamos con una apertura muy amplia. ¿Por qué? Porque mientras mayor sea la apertura (mayor en términos de diámetro, porque si hablamos de números f, el valor sería muy bajo), menor será la profundidad de campo y, con ello, más pequeño y específico será el punto enfocado. Considerando que, naturalmente, la mirada del espectador va a dirigirse hacia la zona nítida de la fotografía, sería una lástima que lo primero que vea sea un detalle irrelevante, ¿no?

Por todo eso, es vital ser muy cuidadoso a la hora de enfocar, pues un error de enfoque, por muy pequeño que sea, se notará muchísimo. Tómate tu tiempo para asegurarte de que el enfoque automático no te vaya a hacer una mala jugada y, si lo consideras necesario, enfoca manualmente. Para ser más preciso, trabaja en el modo live view de tu cámara, aumenta la imagen y fija el enfoque en los ojos.

hacer retratos

Farhad Sadykov – Flickr

Tip: trata de conseguir un destello en los ojos. Eso les dará más importancia y hará más interesante el retrato.

¡Ojo! Recuerda que, si bien los ojos son lo más relevante, todo el rostro transmite algo valioso. Por esa razón, ten cuidado al utilizar aperturas amplias, porque aunque los ojos aparezcan nítidos, el retrato perderá vigor si el resto de la cara está fuera de foco.

4. Cortar partes del cuerpo en zonas incómodas

Britt-knee - Flickr

Britt-knee – Flickr

En algunas ocasiones, los retratos de cuerpo entero no funcionan, así que nos vemos obligados a cerrar el encuadre. Los cortes son necesarios, pero debes hacerlos inteligentemente.

Al hacer retratos, procura no cortar el cuerpo de tu sujeto en las zonas incómodas. ¿Y qué son exactamente las “zonas incómodas”? Para hacer el cuento corto: las articulaciones (codos, muñecas, rodillas, tobillos, etc.), los dedos, la cabeza, las orejas. Estas son las más comunes, pero dependiendo de cada caso particular, puede haber otras zonas poco favorecedoras para hacer cortes.

¿Por qué son zonas incómodas? Porque, simplemente, al cortar en ellas la persona se verá extraña. Digamos que vas a retratar a un amigo y haces un corte justo en las muñecas. El principal problema es que los brazos de tu amigo lucirán mucho más largos de lo que son en realidad. Al final, estarías deformando a tu sujeto. ¡Y ni hablar de lo que pasa cuando mutilamos dedos! Por eso, es primordial pensar detenidamente cada corte.

Si necesitas cortar a la altura del codo, por ejemplo, hazlo un poco por encima de la articulación o por debajo; nunca en el medio. Ah, y ten mucha cautela, tampoco es que vas a cortar a la mitad del hombro ni en la muñeca. Haz esto con cualquiera de las articulaciones, aunque si vas a cortar por debajo de las muñecas o los tobillos, ¡ni se te ocurra cortar las manos o los pies!

Katia Romanova - Flickr

Katia Romanova – Flickr

Los cortes en la cabeza pueden funcionar, pero, si vas a hacerlo, procura cortar una buena parte de la frente, de modo que el rostro del modelo llene el cuadro. Por supuesto, todos los extremos son malos; si cortas las cejas o no dejas suficiente espacio sobre ellas, la foto también se verá incómoda. Todo se trata de moderación. 😉

5. No dejar espacio a la mirada

Dejarle espacio a la mirada es una regla fundamental de composición al hacer retratos. Si tu sujeto está viendo hacia la derecha, asegúrate de dejar suficiente espacio en esa dirección para que la mirada “respire”. De lo contrario, el espectador sentirá que hay un muro en la imagen, sin mencionar que todo el cuadro lucirá muy desequilibrado. ¡Haz la prueba! Toma una foto dejando espacio a la mirada y luego toma otra sin dejar el espacio. Notarás el enorme poder que tiene este factor en la imagen.

hacer retratos

Praveen – Flickr

Para finalizar…

Hacer retratos no es algo que se le dé bien a todo el mundo. Sin duda, es un arte difícil de dominar (más de lo que algunos creerían). Entonces, no es raro que descuidemos ciertos detallitos al retratar a una persona, sobre todo si no tenemos mucha experiencia en el área. Por eso es importantísimo practicar y practicar para desarrollar nuestro ojo y mejorar nuestra técnica.

Después de haber visto qué cosas debes evitar, seguro que tus próximos retratos serán impecables, ¿no? 😉 Ahora solo te queda sacar tu cámara y ¡a trabajar!

Y tú, ¿qué otros errores frecuentes al hacer retratos tienes en mente?

Seguir leyendo en 3lentes.com →

Licencia de imágenes de Flickr: CC by 2.0 Las imágenes de esta publicación se rigen bajo Creative Commons

Comentarios